Ha pasado
bastante tiempo desde la última vez que compartí algo en el blog, así que, si eres
de los lectores antiguos gracias por permanecer aquí, y si eres nuevo B I E N V E N I
D O, una de mis metas para este 2019 es estar más activa con el
blog así que estén
pendientes. Habiendo dicho esto volvamos al tema por el que entraste a este
post:
¿PUEDE UN CREYENTE DEPRIMIRSE?
La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: ¡ S I ! . Hay momentos en nuestra vida en la que sentimos tristeza, aflicción, desanimo, cansancio o angustia, y esto le sucede aún al mas espiritual de nosotros o al que cree que tiene una excelente salud mental.
- “Me despertaba todas las noches antes del amanecer. Me preocupaba el ministerio en el que estaba apoyando, la iglesia, mi familia, mi trabajo, eran tantas mis preocupaciones que sentía que nada lo estaba haciendo bien”.
- "Me quedaba horas extras en el trabajo, o salía a caminar, no quería llegar a casa a tan rápido."
- “Después de dar a luz a mi bebé, pensé que estaría feliz, pero me sentía cada vez peor. Estaba muy triste, me sentía culpable de no disfrutar de mi matrimonio y de mi nuevo bebé”.
- “Había días en los que me costaba levantarme de la cama, solo quería quedarme ahí, sin tener que hablar con alguien, ni tener que asistir al servicio en la iglesia.”
- “Después de casarme mis planes eran seguir sirviendo a Dios con mi familia, pero el trabajo, los hijos, las ocupaciones diarias, no me permitían congregarme, ni servir como yo quería, empecé a frustrarme y a desanimarme ¡No entendía qué estaba pasando, y me preocupaba pensar que me sentiría así para siempre!
- “Tenía problemas enormes para dormir, sentía que no trabajaba como debía, y en la iglesia no servia en el ministerio al 100%, ya nisiquira quería comer”.
¿Te esta sucediendo algo similar? o ¿Le esta sucediendo a alguien que conoces? Aunque parezca sorprendente, la depresión es uno de los problemas más comunes que se viven actualmente.
Entonces:
¿Qué es la depresión? → Todos nos sentimos tristes de vez en cuando, pero la depresión clínicamente es un trastorno debilitante y continuo que interfiere con las actividades cotidianas de la persona. La depresión puede provocar deseos de alejarnos de nuestra familia, amigos, trabajo o escuela. Muchas veces la depresión trae síntomas como ansiedad, perdida de sueño, perdida de apetito, falta de interés en diferentes actividades y en casos graves, la depresión puede llevarnos a pensar en el suicidio.
¿Qué dice la biblia sobre la depresión?
Mientras leemos la biblia podemos encontrar que GRANDES siervos de Dios tuvieron pensamientos negativos, y atravesaron por episodios de depresión. Para citar algunos:
- David: "El hombre conforme al corazón de Dios" nos comparte su angustia y llanto profundo - Salmos 6:6-7
- Elias: "El profeta de Dios" después de una victoria pidió que le quitaran la vida. 1 Reyes 19:4
- Jeremías: Dolido por el acoso de sus enemigos, desea perderse en el desierto, en su desesperación reprocha a Dios y desea olvidarse de Él y renunciar a su misión. - Jeremías 20:9
- También vemos a Ana, Job, siervos que pasaron por lo mismo..
¿Entonces cuando apareció la depresión?
La depresión apareció cuando en Génesis 3 entro el pecado a este mundo, la separación entre Dios y el hombre, y comenzamos a recorrer un camino de sufrimiento, de perdida, de tristeza y de muerte.
ANTE ESTO:
No debemos olvidar que tenemos un Dios creador que no fue ni es indiferente, un Dios que no nos dio la espalda, si no que vino a este mundo, a este mundo en el que tú y yo vivimos, a experimentar el sufrimiento y el dolor en carne propia, y no solo a experimentarlo, si no a VENCERLO.
No escribo estas lineas, para juzgarte o decirte que un CREYENTE NO PUEDE NI DEBE DEPRIMIRSE. La biblia nos dice que tenemos a un Dios que lloró, que nos deja llorar y que nos acompaña en nuestro llanto. Tenemos un Dios CONSOLADOR, que sabe cuanto lo necesitamos y está ahí para nosotros, listo para recibirnos con los brazos abiertos y fortalecernos. Porque no importa cuantos años en la fe llevemos, ni cuán maduros creemos que somos, la depresión puede entrar a nuestras vidas.
Recuerda que en esta lucha no estas solo, porque aunque parece que en este mundo muchas veces los problemas o circunstancias no tienen una salida, Dios nos muestra su promesa:
En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. - Juan 16:33
Dios por amor a nosotros envió a su ÚNICO HIJO a morir, a derrotar la MUERTE y asegurarnos la VIDA ETERNA, donde no habrá más llanto, ni más dolor, ni clamor, donde Dios enjugará nuestras lágrimas.


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