Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que compartí algo en el blog, así que, si eres de los lectores antiguos gracias por permanecer aquí, y si eres nuevo B I E N V E N I D O, una de mis metas para este 2019 es estar más activa con el blog así que estén pendientes. Habiendo dicho esto volvamos al tema por el que entraste a este post: ¿PUEDE UN CREYENTE DEPRIMIRSE? La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: ¡ S I ! . Hay momentos en nuestra vida en la que sentimos tristeza, aflicción, desanimo, cansancio o angustia, y esto le sucede aún al mas espiritual de nosotros o al que cree que tiene una excelente salud mental. “Me despertaba todas las noches antes del amanecer. Me preocupaba el ministerio en el que estaba apoyando, la iglesia, mi familia, mi trabajo, eran tantas mis preocupaciones que sentía que nada lo estaba haciendo bien”. "Me quedaba horas extras en el trabajo, o salía a caminar, no quería llegar ...